Las legumbres son las semillas comestibles de las plantas leguminosas que se cultivan tanto para consumo humano como animal. Los porotos (Phaseolus y Vigna), los garbanzos y los guisantes son los tipos de legumbres más conocidos y consumidos, pero existen diversas variedades más en todo el mundo que aportan, todas ellas, grandes beneficios desde el punto de vista de la seguridad alimentaria, la nutrición, la salud, el cambio climático y la biodiversidad.
A raíz del éxito cosechado con el Año Internacional de las Legumbres en 2016, de cuya celebración se encargó la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), y reconociendo el potencial de las legumbres para contribuir al cumplimiento de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 10 de febrero Día Mundial de las Legumbres.
La celebración de este día representa una oportunidad única para sensibilizar a la opinión pública sobre las legumbres y el papel fundamental que desempeñan en la transformación hacia unos sistemas agroalimentarios más eficientes, inclusivos, resilientes y sostenibles con miras a una mejor producción, una mejor nutrición, un mejor medio ambiente y una vida de mayor calidad, sin dejar a nadie atrás.
Con la ayuda de gobiernos, el sector privado, miembros y organizaciones asociadas, los jóvenes y la sociedad en general, la FAO se ocupa de facilitar la celebración de este día internacional y apoya la producción y el consumo de legumbres como parte de los sistemas alimentarios sostenibles y las dietas saludables.
En diferentes partes del mundo, los dirigentes agropecuarios vinculados a la producción de legumbres indican que hay que celebrar esta fecha con la idea de reconocer la contribución de las legumbres en los sistemas agroalimentarios y en el ambiente.
Las legumbres son semillas comestibles de las plantas leguminosas que se cosechan para ser consumidas. Algunos ejemplos de legumbres son los porotos de diverso tipo, lentejas y garbanzos, presentes en distintas gastronomías del mundo.
Por suerte, una de las alternativas productivas del NOA es el poroto, principal legumbre cultivada en esta región, en caso de que el clima no ayude para la siembra de soja y de maíz.
La realidad indica que la siembra de porotos en la región es un hecho, y lo demuestra la importante superficie sembrada en campañas pasadas.
En nuestra provincia se siembran entre 15.000 y 20.000 hectáreas, fundamentalmente poroto negro, según los años y cómo se presente el mercado, sobre todo el internacional. A su vez, la mayoría de las siembras que se realizan en el límite con Santiago del Estero, Salta y Catamarca pertenecen a productores tucumanos. Este cultivo es una opción válida para la región; no obstante, como toda su producción se exporta y el consumo interno es muy bajo (de 600 a 800 gramos por persona y por año) sería importante incentivar su uso.
Actualmente, el sector busca poder producir las legumbres demandadas por los países que consumen este producto de manera tradicional; y, debido a ello, continúa trabajando para hallar nichos interesantes en los mercados de exportación.
Pero a la vez, debería buscarse la forma de alentar el consumo de porotos en el país, ya que su consumo es muy bajo. Según indican diferentes estudios, apenas alcanzaría los 800 gramos por habitante y por año, cuando en la gran mayoría de los países del mundo llega a valores de 8 kilos por persona al año.
Las legumbres son un alimento altamente proteico y relativamente barato, comparado con el consumo de otras proteínas que también se producen en Argentina.
Los trabajos de investigación para dotar al productor de las mejores herramientas para producir más y mejor están al alcance de su mano, mediante los trabajos de las instituciones de investigación como la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), y de trabajos llevados adelante con el sector privado.
Es real que el mercado mundial que consume legumbres es más que interesante para el sector productivo. Pero el consumidor argentino debería conocer más las bondades de consumir legumbres, no sólo por ampliar la gama de alimentos en su dieta, sino también por los beneficios que trae al ser humano.
Poco se hace para difundir las bondades de las legumbres. Los porotos de diverso tipo, color y forma; garbanzo; lentejas y el mungo, entre otros, son muy ricos en proteínas, con un porcentaje igual o superior a la carne vacuna.
El sector de producción de legumbres seguramente debe trabajar en dar a conocer las virtudes de estos alimentos y avanzar en generar campañas para que se conozcan sus propiedades de un alimento sano y natural.